
Espera por el amanecer.
Nunca he dejado de existir
gracias a tu vivo recuerdo,
de un sentimiento que hizo al Sol llorar.
Recuerda ese beso,
el amanecer como testigo
y tu divina gracia
no pudiste contener.
El Sol llora cabisbajo,
por todo aquello que dejamos ir.
La puesta del Sol es su llanto,
llanto por el cual no estás,
llanto es por tu ausencia.
Espera por su llanto,
no queda más que esperar.
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