Doctrina fundada por Zenón de Citio y considerados muchas veces como personas trágicas. Esto, en parte cierto, debido a su determinación del mundo. Básicamente el pensamiento estoico es éste: conciben un "dios" como un tipo de energía parecida al calor que se encuentra en todo el mundo. Ya que este "dios" se encuentra en el mundo, este mundo es el mejor que puede existir y no necesita cambio alguno.
De aquí la idea de que "todo está determinado".
También incluyen una idea que será retomada por filósofos como Nietzsche siglos después: la conflagración o, como lo propone Nietzsche, la Teoría del Eterno Retorno. Debido al calor que es "dios", el mundo se quema. Después de esto, "dios" vuelve a crear un mundo exactamente igual.
Aun así, los estoicos conciben una idea de la libertad. Hablan del asentimiento, que no es más que la aceptación del mundo tal y como es; determinado. Se busca aceptar el destino.
Lo único que podría denominarse indeterminado, es lo que una persona quiere o no quiere. En ese ámbito nadie se puede meter. Pero lo único importante es lo que depende de uno mismo. Un sabio, según los estoicos, no es afectado por las cosas indiferentes que pasan fuera de nosotros. Ellos también la ataraxia (imperturbabilidad), contemplación interna para darle importancia sólo a las cosas que dependen de uno.
Ellos también piensan en la felicidad; ésta es obtenida al ser fuerte y sabio, sabiendo controlar estos deslices por medio del prosojé, la vigilancia de uno mismo para mantener esta autarquía. Este tipo de pensamiento explica el suicidio de muchos estoicos, ya que ellos mismos veían como perdían su autarquía al apegarse a cosas indiferentes. Por esto, veían una solución en el suicidarse. La determinación del mundo es que ese sería su fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario