Se puede empezar a hablar sobre 3 principales posturas ante esta relación: el fideismo, el racionalismo y aquella que trata compensar una con la otra.
Por un lado, se encuentra el llamado fideismo. Dentro de sus representantes encontramos a Tertuliano y a Martín Lutero. Proponen el "creer por creer" Tertuiano utiliza la frase credo quia absurdum est. Esto quiere decir que, si la religión es absurda, es mejor creerla. Para no entrar en algún otro conflicto que termine por confundir y perder la fe. Lutero propone el citar la Biblia literalmente. Él dice que la filosofía no sirve para hacer teología, ya que puede dar argumentos tanto a favor como en contra de la religión.
De manera opuesta, podemos hablar del racionalismo. Que en la época, fue fuente de inspiración para dos nuevas religiones: el gnosticismo y el maniqueísmo. La primera buscaba demostrar lo que decía la Biblia usando la filosofía del Platón. Ellos afirman que Jesús sólo habitó por un tiempo su cuerpo, el cual utilizó como una especia de "pantalla". Los maniqueos, demostraban para no tener que creer en algo. Proponían la existencia de dos dioses igual de fuertes, uno bueno y otro malo. El primero trabajaba con las cosas del espíritu, mientras que el malo utilizaba la materia para sus propósitos.
Aunque me gustan tus entradas, no es válido hacerlas todas el mismo día.
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